La música y el séptimo arte


Por Divandino


Hablar del cine en la actualidad es hablar de una simbiosis de elementos que conforman un discurso visual bien estructurado cuya intención y objetivo dramático dependerá de diversos factores. Y uno de ellos es, sin lugar a dudas, la música.

El papel que ha jugado la música en el cine es imprescindible. Desde el cine silente, cuando, durante la proyección de alguna de estas cintas, se invitaban a músicos o a orquestas completas para acompañar el paso de las imágenes, dándole la intención a cada una de las secuencias de la historia, la mayoría de las veces a través de temas improvisados.

Desde la aparición del cine sonoro y aprovechando los avances tecnológicos –pues ya se podía grabar y editar la música- los realizadores, productores o directores,  contrataban ya a músicos reconocidos para adaptar canciones que le dieran sentido e intención a sus creaciones visuales. De ahí que empieza a utilizarse el concepto de música incidental o “score” de las películas.

Aunque es preciso diferenciar entre el “score” y el llamado “soundtrack” o banda sonora. Mientras que el primero se refiere a la composición realizada exclusivamente para una película, la música incidental pues; el segundo, aunque pueda aparecer en diversas secuencias de una cinta, no necesariamente es una composición inédita y puede ser cualquier otro tema comercial o ya grabado con antelación.nnnn﷽﷽﷽﷽﷽﷽ tanto que iamente es lquier cancio , aunque pueda aparecer en diversas secuencias de una cinta, no necesariamente es



Bernard Hermann fue un compositor estadounidense especializado en el arte cinematográfico, ganador de un Oscar  a la mejor música por su trabajo en la cinta “El hombre que vendió su alma” en 1941. Pero es principalmente conocido  por sus colaboraciones con el enigmático Orson Welles, tanto en el “Ciudadano Kane” –calificada por muchos críticos, como la mejor película de todos los tiempos-  y “La Guerra de los Mundos”; así como con Alfred Hitchcock, con quien cosechó sus mejores éxitos (“Vértigo”, “El hombre que sabía demasiado” y Psicosis”).

A lo largo de la historia del Séptimo Arte, han existido compositores icónicos que dejaron huella en muchas cintas clásicas que, al igual que Hermann, jugaron un papel fundamental en el éxito de las mismas. Y, sobre todo, en la identificación de una película con tan solo escuchar los primeros acordes.

John Williams es, quizá uno de los más identificados en cuanto a score se refiere, ya que es el responsable de la música de películas y sagas memorables, como “Star Wars”, “Tiburón”, “Indiana Jones”, “E.T”, “Jurasic Park” y “Superman”, entre muchas otras.

Danny Elfman, es el compositor casi de cabecera del director de cine fantástico Tim Burton y creador de la banda sonora de películas, sobre todo de los últimos 30 años, como “Batman”, “Spider Man”, “Hulk” y “El Planeta de los Simios”; así como el creador del tema de la serie de tv animada “The Simpson”.

Ennio Moricone es el responsable de los acordes de legendarias películas como “Cinema Paradiso”, “La Misión”, y “El Bueno, el Malo y el Feo”, entre otras famosas del género western. Jerry Goldsmith, fue el encargado de musicalizar cintas de ciencia ficción como “Alien El Octavo Pasajero”, “El Planeta de los Simios”, “Star Trek” y, sin mencionar muchas otras, la trilogía de suspenso “La Profecía”.

Y qué decir del extraordinario Nino Rota y su magna creación del tema de “El Padrino” y de filmes legendarios de Federico Fellini como “I Clowns” y “La Strada”. Mientras que James Horner, es el creador de bandas sonoras inolvidables que le dieron vida, por ejemplo, a la multipremiada “Titanic”, así como “Corazón Valiente”, “Casper”, “Star Trek II” y “El Hombre Bicentenario”.

Hans Zimmer, compositor alemán cuya mayor aportación ha sido la mezcla perfecta entre música electrónica y arreglos orquestales. Sus trabajos más importantes se pueden encontrar en filmes como “Thelma y Louise”, “El Caballero de la Noche” –la última trilogía de Batman dirigida por Christopher Nolan-, “El Rey León” y la saga “Piratas del Caribe”, entre muchas otras.

Howard Shore, talentoso compositor que las nuevas generaciones identificarán porque es el creador de la banda sonora de las sagas fílmicas como “El Señor de los Anillos” y “El Silencio de los Inocentes”.

Existen soundtracks tan famososos o más que sus respectivas películas. Ejemplos abundan, pero se pueden destacar compilaciones legendarias como “Saturday Night Fever” “Romeo & Julieta” “El Graduado” –con dos imprescindibles temas de Simon & Gartfunkel: “Mrs. Robinson” y “The Song Of Silence”-, “Purple Rain”, “Pulp Fiction” o “Tiempos Violentos” –reviviendo éxitos funk de los 70-, “Transpotting” o “La Vida en el Abismo” y “A Hard Day’s Nights” –protagonizada y musicalizada por The Beatles-.

Sin embargo, es importante destacar que dentro del Cine Musical –catalogado como un género dentro del séptimo arte- los temas o secuencias musicales se convierten en elemento imprescindible dentro del desarrollo de una historia; los “clímax” en una película se traducen en canciones cuya letra y composición le dan sentido a la ídem.


Podemos mencionar ejemplos muy ilustrativos de este género en varias cintas que han hecho historia, que van de “Mary Poppins”, “Jesucristo Superestrella” y “Vaselina”  a “Flasdance”, “Cabaret” y “Moulin Rouge”. Es una larga lista de películas cuyo eje principal y protagónico es la música.

La imagen y la música son dos elementos indisolubles en el séptimo arte, la mezcla perfecta para alimentar la imaginación y para tocar las fibras más sensibles del espectador.

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EL PALOMAZO
Canciones que remiten irremediablemente a una película:





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