La Magia del Corona Capital 2017

Por Divandino

Muy significativos se han convertido los festivales musicales en México, sobre todo para el rock y, más aún, para el movimiento “indie” o de bandas independientes a nivel internacional.

El Corona Capital es un festival que año con año cobra mayor notoriedad entre melómanos y fans en general, se realiza regularmente en la llamada Curva 4 del autódromo Hermanos Rodríguez en la CDMX. Quien mejor que un músico el que nos relate su vivencia en la edición 2017 de este festival, que ahora no solo es exclusivo de millenials –como se llegó comentar-, sino de varias generaciones de adultos, chavorrucos y abuelos.

Ramsés Ojeda, músico coatepecano y rockero de corazón, nos comparte esta crónica a detalle, que nos resume los dos días en que se realizó dicho festival -18 y 19 de noviembre-. Un veracruzano, amante de la música, nos convida un poco de ese ritual musical:

“Asistir a un festival es una experiencia que, sin duda, se debe vivir alguna vez en la vida, sobre todo tratándose de festivales como el Corona Capital, donde tienes la oportunidad de ver y escuchar bandas que normalmente no vendrían a nuestro país con sus giras propias. Desafortunadamente un número razonable de personas solo asisten a este evento como una “reunión social” (y pues si… lo es) pero no se dan la oportunidad de escuchar a grupos que, si bien no son “headliners”, tienen una propuesta de alta calidad sonora y visual.

En mi perspectiva lo más relevante del Corona capital 2017 lo clasifico en los diferentes ámbitos de socialización:

·         El Ambiente
El Ambiente en el Corona Capital es diferente a cualquier otro festival que se realiza en el país. Si bien te encuentras con varios “possers”,  en general la gente y el trato del mismo festival te hacen sentir como en un  “Coachella” en donde, además, tienes la tranquilidad de que no saldrá algún “reggaetonero” en cualquier momento (al menos no adentro).

·         Actividades
Dentro del festival no solo encontré escenarios y stands de cervezas, afortunadamente me encontré con una área llamada Afiche Fetiche México: una exposición de carteles de artistas internacionales de 10 estudios con piezas exclusivas. También me encontré con Zonas Restart, que son espacios únicos e innovadores para que personas con discapacidad tuviesen visibilidad y movilidad accesible.
Las zonas gourmet y food trucks fue algo que llamó la atención de muchos debido a la variedad de comida, incluyendo menús veganos y especiales; además de su distribución dentro de las instalaciones y un amplio espacio para su consumo.

En cuanto a la música, los grupos más esperados fueron los Foo Fighters y Green Day; sin embargo, había grupos de no mucho renombre que se esperaba escuchar y muchos más que se querían conocer. Quienes llamaron más mi atención fueron:

Spencer Ludwig: trompetista que se presentó por primera vez en este Festival en su edición 2013, junto a Capital Cities, y ahora se presentaba con su proyecto individual,  convirtiéndose en una presentación espectacular. Durante 40 minutos, canciones como “Diggy” y “Got Me Like” prendieron a la gente que comenzó a aglutinarse para disfrutar de esta joya musical. El músico agradecía con un “Te quiero mucho, México“, ganándose al público que interactuaba con él.

Angel Olsen: cantante norteamericana que muchos esperaban ver en escena, atrapó a los asistentes con sus armoniosas melodías, con las cuales caía la tarde. En el escenario Doritos -claro, la marca era uno de los patrocinadores- por una hora se pudo disfrutar de canciones como Sister, Woman y White fire, al tiempo que la intérprete agradecía su recibimiento en el país.

Metronomy. Siendo su segunda presentación en el Festival, una multitud pudo disfrutar  en el escenario Doritos los temas de su más reciente disco Summer 08 y, sobre todo, “Old Skool”: sin embargo, el momento más espectacular fue cuando se escuchó “The Bay” que hizo enloquecer a los presentes, y con un “Hola México, estamos muy felices de regresar”, interactuaron en un instante sublime.
La banda regaló más éxitos, entre los que destacan “Aquarius”, tema de su penúltimo disco, Love Letters, la cual mezcló con “My Heart Rate Rapid”. La gente bailaba y disfrutaba del espectáculo con “Reservoir”, rola con la que cerraron su show.

PJ Harvey. El escenario Corona Light se engalanó con Pj Harvey,  la voz perfecta de la música indie británica. Ella es hermosa, sensual y su música es un placer al oído. Su presentación inició con una marcha y ella con un saxofón en mano dando paso a ‘Chains of Keys’, ‘The Ministry of Defense’ y “The Community of Hope” y  “To Bring You My Love”. Durante 60 minutos provocó en los asistentes un cúmulo de emociones, apoderándose del escenario como una reina.

The XX. Encargados de cerrar los shows del Día 1 en el escenario Doritos, esta banda, con un retraso de 20 minutos, comenzó su presentación con temas de su álbum debut, “Intro” y “Crystalised”, para luego dar paso a los temas de I See You. 
Los tres integrantes despedían una energía enorme: Oliver Sim, con su dominio del público; Romy Madley Croft, con una voz hermosa y suave; y Jamie xx, quien es un maestro en la programación, logran hacer matices fuera de lo común.
Algo relevante fue ver las imágenes de la portada de I See You, el disco más reciente de la banda, en el que se podían tomar fotografías sin saber que estaban siendo grabados.

Foo Fighters.  Faltaban unas dos horas para que iniciaran y el escenario Corona ya estaba atascado de gente. Muchos estaban sentados en el pasto, otros preferían mantenerse en movimiento para evitar el frío, que llegaba a calar en serio.
“All My Life” sonó, cientos de vasos llenos de cerveza volaron, dando un emotivo inicio a lo mas esperado del primer día del festival. Después de “Learn To Fly” y “The Pretender” siguió el homenaje a Malcolm Young, gracias a un par de guitarrazos que sonaron a “Rocker”, “Who Made Who” y la potente “Let There Be Rock” de AC/DC, con la imagen del ex guitarrista y co-fundador de la banda australiana al fondo, quien falleció menos de 24 horas antes de esta presentación de la banda encabezada por Dave Ghrol.
“My Hero”, “Times Likes These”, “Rope” siguieron entre coros y gritos de los cientos de fans presentes. El concierto continuó con el tema “Under Pressure” con la voz de Hawkings y Grohl en la batería. “Venimos a tocar todas las canciones que podamos durante dos horas” dijo el ex Nirvana; así presentaron algunos temas de su mas reciente producción: “Concrete and Gold”, el sencillo “Run” y “The Sky is a Neighborhood” que marcan la evolución del sonido de la banda.
Después de 120 minutos de rock, el concierto terminaba con los temas “Best Of You” y “Everlong”, con la promesa de regresar y tocar por tres horas.

DIA 2
Lany.  Para un buen comienzo de domingo, se presenta este trío originario de Los Ángeles, California, con una excelente vibra, pop pegajoso con tintes electrónicos y alternativos. Con un escenario abarrotado de millennials, se escucharon coreando temas como “ILYSB”, “Super Far” y “Good Girls”, pero el momento más emocionante se dio cuando Paul Klein, vocalista de la banda, bajó del escenario a cantar un par de temas con los fans portando una bandera de México.

Dua Lipa. Esta intérprete se encamina hacia el reino de las divas,  ya que durante 40 minutos impactó a todo el público con su magnífica voz, personalidad y talento. Se escucharon canciones de su primer álbum como “Hotter Than Hell”, “Be The One”, “Blow Your Mind”, “Begging” y “New Rules”, en una combinación musical del pop más audaz con el gusto por el hip hop.

The Drums. En el ocaso del día, esta banda salió al escenario con su pop melodioso y playero, lleno de melodías pegajosas, letras despreocupadas y un carismático frontman, quien agradecía emocionado la presencia de la gente. Se corearon durante 50 minutos canciones como “Money”, “Best Friends”, “What you we”, “Me and the Moon” y “Heart Basel”,  que dejaron a su público más que satisfechos

Alt-J. Presentándose en el escenario Corona Light, esta banda fue de las más esperadas de la noche. Abrieron con  “3WW” de su nuevo disco Relaxer, siguieron  muchas rolas con algunos arreglos musicales distintos, un poco más movidas; además, canciones de sus últimos dos materiales como “Left Hand Free” y “Deadcrush”, siendo de lo mejor que se escuchó en esta edición del Corona Capital.

Phoenix.  Esta agrupación francesa se presentó con un escenario sencillo pero con una gran evolución tecnológica: un tapete con focos de colores y un espejo que generaba efectos simétricos a la hora de iluminar el “piso”. Phoenix está lleno de matices, de experiencia musical,  vino a promocionar su más reciente álbum, Ti Amo. Para muchos, Phoenix es una banda que necesita un concierto en solitario, ya que cuentan con una cantidad considerable de fans.

Green Day “¿Quieren enloquecer esta noche?” Con este grito, aparecía la banda  lidereada por Billie Joe Armstrong en el escenario Corona para cerrar el festival, interpretando sus grandes éxitos porr espacio de casi 3 horas. Ese mágico momento se pudo disfrutar con “Know Your Enemy” y recorriendo los éxitos de cada uno de sus discos, como “Boulevard of Broken Dreams”, “Hitchin' a Ride”, “King for a Day” entre muchas otras. Su momento más irreverente fue el confrontar al presidente de su país, Donald Trump, al expresar su mensaje dirigido al republicano: “¡Esto es México!”.
Aparecieron en el escenario un  par de fanáticos que interactuaron con la banda incluso obsequiaron a Mary una guitarra.

 Acercándose el final del épico concierto, la banda  entonó las rolas “King for a Day”, “Shout”, “Satisfaction” de los Rolling Stones y “Hey Jude” de The Beatles, en tanto Armstrong se revolcaba en el suelo. Después de un breve “encore” regresaron al escenario a entonar “American Idiot” y “Jesus of Suburbia”. Billie Joe Armstrong tomó su guitarra acústica para despedirse con “Good Riddance (Time of Your Life)”, terminando con dos horas y cincuenta minutos de concierto.

Esto fue el Corona Capital 2017. Desde este instante, a esperar lo que nos sorprenderá el año que viene…”

Ramsés Ojeda es un gran talento del rock veracruzano, un virtuoso de la guitarra que nos evoca un sinfín de paisajes sonoros en sus diferentes piezas.

Vaya desde aquí un agradecimiento para el músico coatepecano, por compartir esta crónica, con la que celebramos también el Día del Músico (22 de noviembre).


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EL PALOMAZO
Aquí les dejo algo del repertorio de Ramsés Ojeda:

Morrisey: talento y arrogancia

Por Divandino

Escuchar un disco de principio a fin, track a track, es una  experiencia auditiva, un viaje sensorial, siempre y cuando se trate de un solista o un grupo que te guste, claro. Aunque tengamos un sin número de bandas para escuchar una y otra vez, regularmente acabamos escuchando a conciencia a solo unos cuantos, o sea, tus discos de cabecera.

Existen cantantes que pueden ser amados u odiados al mismo tiempo, tal y como sucede en el futbol por aquellos que veneran o vomitan al América. Así más o menos la referencia. Esos artistas que van al límite de los sentimientos y que en sí mismos construyen esa contradicción: ser la máxima figura o ser lo peor.

Una de estas particularidades aplican perfectamente en cantautores como el británico Morrisey, ex vocalista y fundador de la mítica banda ochentera The Smiths, gran referente para el surgimiento del llamado Brit Pop, tan en boga en la década de los noventa.

Steven Patrick Morrisey nació en Irlanda en 1959, quien junto con sus padres y su hermana se muda a Inglaterra en busca de mejores oportunidades. Por un lado, sufria de bullying escolar y tenía una tensa relación con su padre; por otro, afianzaba su afición por el arte, siempre evidente, sobre todo en el terreno literario y musical. Durante los 70 se alineó a diferentes bandas punk, sin dejar su gusto novelístico y lírico.

En 1980 funda la extraordinaria banda The Smiths, junto con el guitarrista Johnny Marr, el bajista Andy Rourke y el baterista Mile Joyce, con quienes grabó 4 álbumes de estudio, 3 recopilatorios y uno en vivo. Uno de sus temas insignes “How Soon Is Now”, convertido en todo un himno y que hasta la fecha es un referente musical de toda Gran Bretaña.

Tras la desintegración de la banda en 1988, un año después Morrisey iniciaría una controvertida pero fructífera carrera solista. Si bien su estilo, al principio, fue muy parecido al de The Smiths, logró construir uno propio lleno de nostalgia, irreverencia y calidad interpretativa. Morrisey es barítono, con sus respectivos destellos de falsete, que lo convierten en una voz inigualable, muy peculiar.

Su carrera en solitario es, hasta el momento, más longeva que la de su antigua banda, pero llena de claroscuros, dado su carácter tan difícil, ya que es una persona sumamente pragmática. Es un férreo defensor de los animales y, por ende, un vegetariano extremo.


Su primer disco Viva Hate fue todo un éxito, pues cuenta con los clásicos “Everyday Is Like Sunday” y “Suedehead”. Su tercer disco le valió un Grammy como mejor álbum alternativo -es hasta hoy un ícono, una referencia en la música que engloba esta corriente-.

Tras la edición de otros materiales de estudio y algunas recopilaciones en los 90, aunado a que en los mismos hacía duras críticas al sistema político y educativo de su país, decae su carrera en buena medida. Pero es en 2004 con el álbum Yo Are The Quarry y sencillos como “First Of The Gang To Die” que Morrisey retorna a los escenarios con un gran éxito, al grado que la prensa consideró que este disco era el mejor de su carrera en más de veinte años.

Sin embargo, como lo comentamos, su personalidad arrogante, soberbia y poco tolerante, le han acarreado comentarios negativos inclusive de sus propios fans. Dada su condición de vegetariano, es sabido que en sus conciertos no deben vender alimentos que contengan carne animal de ningún tipo; vaya, en Islandia llegó a detener varios minutos una presentación, por el simple hecho de haberle llegado un ligero olor a carne asada. O un hecho suscitado hace algunos días en California (E.U): canceló un concierto de última hora argumentando que el clima era muy frío.

Este británico tiene férreos seguidores en todo el mundo y, por supuesto, México no es la excepción. Ha visitado en varias ocasiones el país y una de ellas fue en Puebla el 10 de enero de 2011, donde dio un memorable concierto al que asistieron fans de los estados vecinos, incluido Veracruz. En abril de este 2017, por cierto, volvió a presentarse en la Angelópolis.

La fanaticada es tal que varios músicos independientes rindieron un tributo muy a la mexicana a la estrella británica, a través del proyecto Mexrrisey, un ensamble comandado por Camilo Lara –líder del Instituto Mexicano del Sonido- junto a Chetes, Ceci Bastida, Alejandro Flores, Adanowsky y Jay de la Cueva –el chile de todos los moles-.

El año pasado editaron el disco No Manchester, un compilado de temas emblemáticos de Morrisey traducidos al español, pero agregándoles ciertas frases y modismos chilangos. El disco vale mucho la pena. Incluso han realizado algunas presentaciones en el viejo continente.

En el último tramo de este año retorna Morrisey con nueva producción discográfica titulada Low In High School, que sale a la luz oficialmente el próximo 17 de noviembre. De este disco ya circula el sencillo “Spent The Day In Bed”, capturando todo ese feeling característico en toda su carrera.

Quizá hoy ya no luzca ese copetazo de sus años con The Smiths o de sus primeros discos como solista, pero mantiene esa voz tan singular y su presencia, que revive un poco el glamour escénico de los 60’s.

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EL PALOMAZO
Aquí les dejo este clásico de Morrisey:

Y esto es del proyecto tributo llamado Mexrrisey